Por qué es importante cuidar tu toldo
Los toldos están diseñados para resistir el sol, el viento y la lluvia, pero eso no significa que estén exentos de cuidados. El polvo, la salinidad del ambiente y la exposición prolongada pueden acelerar su desgaste si no se realiza un mantenimiento periódico.
Cuidados esenciales
Limpieza de la lona
Frecuencia: Se recomienda una limpieza ligera cada 3-4 meses y una más profunda una vez al año.
Productos adecuados: Agua tibia y jabón neutro son suficientes. Evita lejías, disolventes o cepillos duros.
Secado completo: Nunca recojas el toldo húmedo. Esto evitará la formación de moho y malos olores.
Revisión de la estructura
Engrasado de mecanismos: Lubrica bisagras, brazos y partes móviles con productos específicos una vez al año.
Tornillería y anclajes: Comprueba que todo está bien sujeto, sobre todo si ha habido viento fuerte.
Protección en invierno: Si no vas a usarlo durante meses, déjalo recogido y cúbrelo si no tiene cofre protector.
¿Cuándo llamar a un profesional?
Si la lona está rasgada o muy decolorada.
Si el mecanismo está duro o hace ruidos extraños.
Si ves piezas sueltas o el toldo parece inestable.
Si necesitas sustituir el motor o actualizarlo con sensores de viento/lluvia.
En Toldos Díaz Jurado ofrecemos servicios de mantenimiento, reparación y sustitución para todo tipo de toldos, tanto instalados por nosotros como por terceros.


